11 oct. 2014

Tu verás lo que haces sabiendo que solo el uno puede hacer feliz al otro ...

Espero que estés bien, de verdad. Es lo único que me importa, siento cagarla cada dos por tres, siento ser tan sincera y decirte todo esto y pienso que a estas alturas mi sinceridad no es más que otro defecto que añadir a la lista porque no hago más que joderlo todo cuando sólo venías a intentar que esté bien. Simplemente no son unos buenos días, no sólo por ti, parece que todo son problemas; que salgo de uno y me meto en tres más y no sé cómo salir. Noto constantemente esas ganas de llorar que antes no sentía porque al menos estabas tú para que las cosas fuesen un poco mejor y, justo cuando intentas acercarte un poco más a mi, doy dos pasos atrás por miedo. Porque sé que ya está, que se ha acabado. Soy consciente de que esto es lo que quieres pero no sé qué hacer con esto que siento y con lo mucho que llego a quererte. Ojalá tuviese todo ese amor que tengo por ti, conmigo. Ojalá. Y ojalá todo volviese a ser como antes pero parece que la vida se basa en ojalás y que a los soñadores se les corta las alas y no pueden soñar en que algo como esto pueda salir bien. Y sí, soy una cabezona, una idiota, todo lo que pueda pasarte por la cabeza pero a veces siento que todo esto de dejarte sería mucho más fácil si no me quisieras como me quieres pero, no pasa nada, voy a intentarlo si crees que esto es lo correcto, lo mejor, si crees que eres consciente de que puedo ser feliz sin ti, adelante. Pero antes de pensar en si esto es lo correcto pregúntame si es lo correcto para mi porque cuando estábamos juntos o llámalo como quieras, eras el chico más feliz que había conocido e incluso tú te extrañabas de esa felicidad y, parece que quieres privarte de ella. No eres el único que lo pasa mal en esto, no eres el único que necesita tenerte cerca para saber que las cosas irán bien, no eres el único que piensa que en ocasiones como ésta solo necesitamos un par de besos pero no podemos y, lo sé, duele. Pero siempre he pensado que compensaba ese dolor si por otra parte nos pasábamos los días planeando cómo serían todos  nuestros encuentros, planeando cómo sería nuestra vida juntos; nuestras primeras veces en tantos sentidos. Serían nuestras y eso me valía la pena. Valía la pena quedarme hasta las tantas contigo sabiendo que esa sonrisa con la que me iba, iba  a ser la misma con la que iba a despertarme sabiendo que tú ibas a estar en mi día a día. Y ahora siento que nada tiene sentido y siento quererte tanto y tener que decírtelo. Lo siento, de verdad. Pero en parte es culpa tuya por ser lo que tanto necesitaba sin saber que lo necesitaba tanto. Y no quiero que estas palabras te duelan, no quiero causarte eso, sólo quiero que sepas que, aquí, en un pueblo perdido de Madrid hay una chica que te quiere y que va a seguir haciéndolo. Y que va a seguir esperando a que te des cuenta de que cómo mejor estamos es picándonos por nuestras gilipolleces, haciéndonos reír al otro lado del teléfono o cara a cara y llamándote tan solo para recordarte lo mucho que te quiero..¿es que no lo echas de menos? Si el orgullo no te lo permite admitirlo no te preocupes, no lo hagas pero sólo quiero que te des cuenta de lo que estás prefiriendo perder por el miedo, o por un par de besos y mucho más que ahora no tenemos pero que podríamos darnos quién sabe cuando. Yo hace mucho que dejé de tener miedo y esto también es culpa tuya porque sentía que valía la pena dejar mis inseguridades y miedos atrás para creer de verdad que esto nuestro valía la pena. Y estoy cansada de luchar porque una parte de mi siente que ésta es una batalla perdida pero es como cuando te pregunté si podía llamarte y me dijiste que no y, días después admitiste que te hubiese gustado que te llamase, pues esto es igual. Dices que es mejor así pero no te creo y ésta vez me doy cuenta de que no, que es mejor cuando nos llamamos, cuando nos hacemos reír, cuando admitimos que nos queremos sin pensar en lo que vendrá. Porque los ojalá sabía que tarde o temprano iban a dejar de serlo. Los ojalá te besara, ojalá te abrazara o te tuviese aquí en los días que estás perdido, sabía que a la larga llegarían, porque las ganas de lo nuestro pueden con cualquier cosa que nos separa y siempre había querido creer que nada ni nadie podía separarnos salvo nosotros mismos y es lo que estamos haciendo, cuando sabemos que sólo el uno puede hacer feliz al otro.

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