7 mar. 2014

Como si alguien te robase todo el aire.

Que todo se te viene abajo, que has perdido el tiempo, tu tiempo. Algo que decidiste entregarle a quién creías que lo merecía cuando en realidad era un mero espejismo. Que has malgastado palabras, ilusiones, momentos. Que has cambiado el rumbo en mas de una ocasión, tu rumbo, por dar de ti un 400% a quién no te ha dado ni el 20%. Que has tenido dudas en infinidad de momentos, pero a pesar de todo has defendido lo indefendible. Que has ido con la misma cara en todo momento, la mejor, y en cambio has obtenido malas acciones, decepciones Es como si alguien te robase todo el aire. No es un dolor físico, por eso no es sencillo encontrar un remedio. Te sientes traicionada, pequeña, muy pequeña, y ves como todo pasa frente a tus ojos como una película, como si no fuese real, como si no fuese tu propia historia. Y llegas a plantearte el porque de todas estas sensaciones, si a partir de aquel momento te hizo crecer, valorarte, ser quién eres ahora, pero te paras un segundo a pensar y te das cuenta de que todo eso ha ocurrido por ti misma. Has sacado lo mejor de ti, has luchado, soportado y aguantado lo insoportable. Te has caído y te has levantado sola, porque en esto, por mucho apoyo del resto, el primordial, el causante no estaba. Sientes rabia y sabes que no puedes ni quieres continuar así. Que aunque duela, hay situaciones que deben terminar.Así es como te sientes cuando te fallan, cuando confías en la persona equivocada, cuando miras más por esa persona que por ti y te ciegas, y permites que la vida, tu vida, gire a su alrededor. Y aunque poco a poco vas viendo cual es la realidad, no quieres asimilarlo, te niegas, pero eso no el algo que pueda perdurar en el tiempo, llega un día, siempre llega.  

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